jueves, 12 de octubre de 2017

Una corrida sin casta echa el cierre a la temporada. Las Ventas, 12 de octubre 2017

Las cinco de la tarde es la hora trágica y poética de los toros desde que Federico García Lorca lloró la muerte de su gran amigo Ignacio Sánchez Mejías en Manzanares. Pero las cinco de la tarde no es hora de toros en el siglo XXI. Parece como si la empresa tuviese prisa en echar la llave a la plaza, mejor a las siete que a las ocho, o como si quisiera ahorrarse una hora de factura eléctrica, sin pensar que hay muchos aficionados que tienen que despalazarse de 100 o más kilómetros para pasar una tarde de toros.

La plaza en pie escucha el himno nacional al final del paseíllo

El mundo de los toros está siendo uno de los más activos en el rechazo al conflicto político planteado por las autoridades de Cataluña, como también hoy se ha significado en Las Ventas, en su cierre de temporada taurina, coincidente con el día de la Fiesta Nacional. La tarde comenzó con el himno nacional y finalizó con la música del pasodoble 'Viva España', compuesto curiosamente por autores belgas, con muchas banderas nacionales en unos tendidos que han registrado menos de un cuarto de entrada, en tarde calmada, soleada y muy calurosa.

Tomaba antigüedad una ganadería, la de Salvador Gavira García, procedente de una partición de la de Gavira entre los hijos de Antonio Gavira Martín, que murió por un accidente en su finca en  el año 2005. La corrida, con cuatro toros cinqueños, estaba marcada con el hierro de origen. El balance no ha sido positivo, pues la tónica general ha sido su falta de casta en distintos grados, no sin esa nobleza bobalicona que se extiende por las dehesas de bravo.

A Daniel Luque le correspondieron dos toros cinqueños, uno primero aleonado y bien armado, que adoleció de falta de fuerza y tuvo una condición noble, que permitió algún lucimiento del sevillano en una serie de naturales. Lo liquidó de una estocada fulminante. El cuarto tuvo poca acometividad, frenado en sus embestidas, pero al que se podía hacer pasar tirando de él, con el que Luque recurrió al arrimón y a las luquesinas para animar, a pesar de la media estocada, a una escasa petición que fue atendida por el palco. Llamó la atención la claque que tuvo en el tendido 9.

Sebastian Ritter llegaba al final de temporada con una sola corrida y tuvo la suerte de enlotar a un segundo que salió sin entrega en el capote, pero que fua a más, hasta el punto de que por el derecho se toreaba sólo en la muleta de Ritter, que lo acompañó en series de noria o molinillo, y por el izquierdo había que torearlo y ahí no anduvo afortunado el colombiano. Se empecinó en la suerte contraria, con tres pinchazos que desinflaron cualquier deseo de premiar su labor. El quinto fue un toro pastueño, tanto que lo tuvo enganchado en el pitón a la altura del vientre y ni siquiera cabeceó, para suerte del coleta. Tras pinchar lo mató de estocada y se dio el lujo de dar una vuelta al ruedo por su cuenta, antes de pasar a la enfermería para ser atendido de un puntazo.

Javier Jiménez demostró seriedad y sitio y pechó con el peor lote. Hizo el quite más lucido de la tarde, al segundo, en una tarde en que se hicieron muchos quites, pero de poca entidad. El tercero no dio ninguna oportunidad, porque no hizo otra cosa que abrirse desde que salió. Lo mató de una estocada meritoria, porque el toro se habia distraído en el momento del cite. El sexto fue un manso deslucido que puso broche a una tarde gris.

En varas hubo mucho tiento en los picadores, se cuidó mucho y ningun toro cumplió en el peto.

Destacaron con los palos Juan Contreras, en el cuarto, y Abraham Neiro 'El Algabeño' e Isaac Galvín superando la falta de fijeza del doliente sexto.

Y así, a las 7.20 de la tarde de este 12 de octubre terminó la primera temporada de Simón Casas en Las Ventas, que, a grandes rasgos, no ha sido otra cosa que más de lo mismo. Las obras de reforma del edificio esperan y 2018 será otro año.

Disculpe el lector la ausencia de imágenes, pero una torpeza de quien suscribe ha impedido tomarlas.

Cuadro de puntuación de la corrida de toros de Salvador Gavira García

lunes, 9 de octubre de 2017

Cuando un guante de seda acaricia terciopelo. Illescas, 7 de octubre de 2017

Hace sólo unos días, Victorino Martín García se negó al indulto de uno de sus toros en Logroño, manifestando en los micrófonos de TV que el toro no reunía las condiciones y conviene ser muy serio en estas cosas para evitar la actual epidemia de "indultitis". Hoy, en Illescas, el ganadero parece haberse contagiado de la epidemia y ha dado su consentimiento expreso al indulto de 'Jarretero', un toro de clase excepcional para la muleta, pero que sólo recibió dos puyazos, estando muy remiso a la segunda entrada, y que adoleció de falta de fiereza y fuerza.

Desde los burladeros de la empresa reclamaron al palco la concesión del indulto

El aficionado vuelve ilusionado a Illescas recordando la "corrida total" del año pasado. Es curioso que lo expecional hoy en día sea una corrida en que se dé importancia a capote, caballo, banderillas, muleta y estoque, y lo habitual sea únicamente centrar la atención en la faena de muleta. Pero es lo que hay.

De entrada, la primera impresión es negativa. Si hay que dar importancia a picadores y banderilleros, amén de los matadores, ha de cuidarse que el espectador cuente con un programa donde figuren sus nombres, y no sólo un librito con los datos de ganadería y terna. Cierto es que en el cartel de la corrida figuran los nombres de picadores y banderilleros, pero muchos de ellos no han sido finalmente los que han hecho el paseíllo. Son detalles que conviene ir puliendo.

El aficionado toma asiento entre un señor con barba, que por las conversaciones telefónicas deduce que es cirujano, y una niña y su padre, que rápidamente se declara seguidor de Martín Escudero, David como él le llama. Es la primera corrida de la ganadería después de la muerte de Victorino, y los toros salen con divisa negra, se guarda un minuto de silencio, seguido de una gran ovación y del himno nacional, en señal de que el mundo del toro está muy atento a la grave situación política de España.

El primero aparece con el pitón derecho partido, pero no se oye ninguna protesta. Toma tres varas arrancándose de lejos, pero su breve pelea en el peto y su tendencia a salir suelto moderan la alegría del aficionado. Acomete en el quite de Pepe Moral y en el tercio de banderillas, cerrándose más por el pitón derecho, que sangra llamativamente. En la muleta de Emilio de Justo agudiza el problema de ese pitón, por el que se revuelve, pero tiene recorrido por el izquierdo. Al aficionado le parece que al extremeño le faltó alargar por abajo los naturales a este toro encastado. En la primera estocada le resbaló la mano por el acero, y después dio un carrusel de pinchazos yéndose y apuntando arriba, hasta que consiguió una estocada definitiva.

El segundo demuestra fijeza en el buen saludo de Pepe Moral y se le da en el peto. Martín Escudero, siempre sobrio, arranca palmas con un quite por gaoneras. Raúl Cervantes y Fernando Sánchez, éste citando muy en corto, se lucen con los palos. El sevillano empieza la faena con muchas dudas, al hilo del pitón y perdiendo demasiados pasos, hasta coger el aire al cárdeno y conseguir una lentísima serie de naturales arrastrando la muleta. Mata de estocada desprendida, entrando por derecho. El toro se traga la muerte en los medios. Al seguidor de David le parece que el sevillano no se ha cruzado y que si le llega a tocar a David lo habría cuajado sin duda. Las dos orejas son muy benévolas.

El tercero está en el límite de presentación y no humilla en el saludo. Mansea en las dos entradas al caballo. Saludan los banderilleros, aunque la cosa no tiene mucha enjundia. En la muleta, el toro sigue sin humillar, noble y sin codicia. El "alemán" demuestra su concepto de toreo clásico  y vertical, muy sobrio y quieto. Lo tumba de una media en su sitio y la petición no es atendida por el usía.

El cuarto no demuestra entrega ni recorrido en el saludo. Toma una vara, a favor de capotes, y rehúsa la segunda entrada, tras varios intentos. Se va complicando en el segundo tercio y llega a la faena de muleta humillando pero buscando en mitad del pase. Emilio de Justo no vuelve la cara y eso le cuesta dos revolcones de los que sale milagrosamente ileso. Incluso intenta una serie de naturales a pies juntos. Consigue una media tendida, que hace doblar al toro. De nuevo el palco concede dos orejas poco justificadas.

El quinto sale con muy buen son en el saludo capotero de Moral, que queda lucido. En la primera vara levanta al caballo cuando el picador había aflojado la mano y es remiso para arrancarse en la segunda entrada. Muy buen tercio de banderillas, con una magnífica brega de Raúl Cervantes. El toro llega con fijeza, nobleza y ritmo lento a la muleta, especiamente por el izquierdo. Pepe Moral templa con extraordinaria suavidad de seda la cadenciosa embestida de terciopelo de 'Jarretero', demostrando que tiene una muñeca izquierda prodigiosa, aunque muy al hilo y retrasando la pierna. El toro mantuvo la embestida noble y los pañuelos afloran pidiendo el indulto, al que Victorino da su consentimiento con un gesto. Al asomar el pañuelo naranja, las protestas se extienden. El cirujano se muestra disconforme y el partidario de David se muestra eufórico. El aficionado recuerda un 'Jarretero' lidiado en Illescas el año pasado que tomó una vara de extremo a extremo del ruedo, aunque el indulto en 2016 fuera para 'Platónico'. Lo que nunca ha entendido el aficionado es que se premie la labor del matador con dos orejas y rabo, cuando para la concesión de la segunda oreja ha de atenderse a la suerte suprema, inexistente por el indulto.

El sexto se queda muy corto en el saludo de Martín Escudero, que se luce a pesar de todo. Sólo recibe una vara, precisamente en el espinazo. Al igual que en el tercero, la brega corresponde a Rafael González, que se va sin poner banderillas. El toro queda crudo, lo que unido a su mala condición hace muy meritorio el trasteo de David, que marra la suerte suprema con un feo bajonazo que hace guardia.

El aficionado hace balance positivo, por cuanto se ha vuelto a ver tercios de varas y el juego de los albaserradas ha sido interesante, en distintos grados, con un buen lote para Pepe Moral, malo para Martín Escudero, y con opciones para Emilio de Justo. Los tres han tenido luces y sombras. Al salir, el aficionado busca a Cervantes para darle la enhorabuena por esa brega al quinto.

Cuadro de puntuación de la corrida de toros de Victorino Martín


LA  TARDE  CONTADA  EN  IMÁGENES

Reconocimiento de la afición toledana a Victorino Martín Andrés

Con más de tres cuartos, se guardó un minuto de silencio en memoria de Victorino Martín Andrés

Emilio Elías Serrano Justo

Primero de la tarde

Al picador se le fue la mano en la primera vara...

...pero citó bien en las dos restantes, y 'Bolsero' se arranca en la tercera...

...y el picador lo detiene con maestría

Media de remate de Pepe Moral

Emilio de Justo brinda al cielo

El pitón derecho ya salió roto

El izquierdo fue el mejor pitón del toro

José Moral Fernández

Segundo de la tarde

Media abelmontada de Pepe Moral en el saludo

Cite para la segunda vara

Quite por gaoneras de Martín Escudero

Fernando Sánchez apurando las distancias

Tercer par de Raúl Cervantes

El sevillano brinda a Victorino

Natural de Moral a 'Conducido'

El albaserrada tuvo muerte de bravo

David Tischbiereck Martín

El terciado tercero de la tarde

'Minotauro' sólo recibió una vara

Martín Escudero brinda a su pariente Victorino

La pureza es la nota fundamental de Martín Escudero. Con la derecha...

...y con la zurda

¿Qué miras, Luis?

Cuarto de la tarde

Media del remate de saludo de Emilio de Justo

A 'Descosido' se le dieron oportuidades para una segunda entrada, pero rehusó

Tercer par

El extremeño por los aires

Cite enfrontilado, a pies juntos

Nuevo momento de apuro para Emilio de Justo

Media tendida, que acabó sirviendo

Banderas de España, Extremadura y Francia, tras pasear las dos orejas

Tablilla del quinto

Buen saludo de Pepe Moral

El picador levantó la vara y 'Jarretero' levantó al caballo

Extraordinaria labor de brega de Raúl Cervantes

Toro de extraordinaria clase para la muleta...

...con el que Moral estuvo muy a gusto

El presidente concede el indulto, entre protestas de muchos aficionados

Sexto de la tarde

La única vara a 'Buenacara' fue en el espinazo

Martín Escudero se llevó el peor lote...

...y terminó atravesando al toro de un sartenazo

Salida a hombros de Emilio de Justo, Pepe Moral y el mayoral

Una corrida sin casta echa el cierre a la temporada. Las Ventas, 12 de octubre 2017

Las cinco de la tarde es la hora trágica y poética de los toros desde que Federico García Lorca lloró la muerte de su gran amigo Ignacio Sá...